Dióxido de cloro, una sustancia ilegal y tóxica en Latinoamérica

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Dióxido de cloro, una sustancia ilegal y tóxica en Latinoamérica

Si estás con poco tiempo

A pesar de que el dióxido de cloro no está autorizado como medicamento por ninguna agencia reguladora de medicamentos en el mundo, esta sustancia es promovida como “solución milagrosa” para tratar diversas enfermedades, entre ellas, el coronavirus. La promueven personas que se presentan como referentes de una iglesia que tienen causas judiciales abiertas, políticos, influencers, fans de Andreas Kalcker y hasta dietéticas. Si bien algunas plataformas tienen políticas fijadas para remover contenidos que pueden dañar la salud, Chequeado identificó decenas de publicaciones que recomiendan esta sustancia y la vende por WhatsApp.

Udla Channel Chequea identificó que la venta del dióxido de cloro también sucede en el Ecuador por lo que reproduce este reportaje difundido por Chequeado y por ser parte de la red de verificados de América Latina: LatamChequea, como un aporte a nuestros lectores y a la ciudadanía en general.

17.06.2021

Su hermano lo bebió por miedo y desesperación. Es lo que repitió una y otra vez frente a las decenas de periodistas que la entrevistaron. Gloria Ríos perdió a su hermano, Juan Andrés Ríos (51 años), el 11 de agosto de 2020 luego de que él ingiriera dióxido de cloro, en la localidad de San Pedro, provincia de Jujuy. Según contó Gloria, su hermano adquirió la sustancia de una persona del pueblo que la promocionaba en redes sociales como una cura milagrosa para diversas enfermedades.

El dióxido de cloro no está autorizado como medicamento en nuestro país (Argentina) por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ni por ninguna agencia reguladora de medicamentos en el mundo. Ni para tratar el coronavirus, ni ninguna otra enfermedad, aunque es promovido en la Argentina por periodistas y famosos , o incluso por diputados del Congreso de la Nación.

La sustancia no está autorizada pero se vende igual. La promueven personas que se presentan como supuestos obispos y supuestos líderes de una iglesia, que tienen causas judiciales abiertas, y hasta políticos e influencers promueven algo que puede llevar a la muerte.

Aquí se puede escuchar la historia completa: https://chequeado.com/investigaciones/dioxido-de-cloro-quienes-venden-esta-sustancia-ilegal-y-toxica-en-la-argentina-y-otros-paises-de-la-region/

El dióxido de cloro destruye todo

Se trata de un derivado del clorito de sodio, una sustancia química que se utiliza como blanqueador en la industria papelera y textil, en la potabilización de agua y como desinfectante en superficies inertes. Sin embargo, la sustancia se promociona desde hace años como una supuesta “cura” para diversas enfermedades: cáncer, malaria y ELA, entre otras, y se comercializa de forma ilegal en el país y en el mundo. Con el auge de la COVID-19 y la incertidumbre de la pandemia, todos los días el dióxido de cloro llega a cientos de personas como el hermano de Gloria que, ante la angustia, caen en la estafa.

Según contó su familia, Juan Andrés Ríos desarrolló un cuadro alérgico por la ingesta del dióxido de cloro. Se le cerró la glotis y se ahogó broncoaspirado, le explicaron los médicos a la familia. No se hizo ninguna prueba PCR, y nunca tuvo la confirmación oficial de que tuvo coronavirus. De hecho, luego de la muerte, todos sus convivientes fueron hisopados y dieron negativo. Sin embargo, ante el miedo y la desesperación en medio de la pandemia, Ríos decidió comprarlo y tomarlo.

“Sabemos que las personas que venden estas sustancias que prometen la cura o la salvación milagrosa, como casi todos estos mitos conspiracionistas, parten de un hecho cierto; pero que de ahí derivan en situaciones totalmente irreales. Lo cierto es que el dióxido de cloro es una sustancia desinfectante por su fuerte poder oxidante”, explicó a Chequeado Aldo Saracco, médico toxicólogo, miembro del Comité Científico de la Asociación Toxicológica Argentina (ATA) y miembro de la Sociedad Iberoamericana de Salud Ambiental.

“Si yo lo aplico in vitro, es decir, en una experiencia de laboratorio, destruye toda sustancia orgánica al dañar su cobertura proteica, es así que destruye bacterias y virus, así como a cualquier célula, sana o enferma, de manera general e inespecífica. Cuando esto lo aplicamos in vivo, es decir, sobre una persona, esta acción la hace exactamente igual, desnaturaliza a virus y bacterias, al igual que a las células sobre las que toma contacto; es así que daña las estructuras proteicas normales presentes en el tracto digestivo o a nivel sanguíneo y resto del cuerpo”, remarcó Saracco. Es decir, destruye al virus al mismo tiempo que al organismo, sin diferenciar.

Los profetas del dióxido de cloro

Los grupos de Facebook están plagados de imágenes de Kalcker. Pero, ¿quién es?

Su nombre completo es Andreas Ludwig Kalcker y en su página web oficial se autodefine como “investigador biofísico”. Su título fue “acreditado” como “Doctor de Filosofía en Medicina Alternativa y Biofísica Natural” por la Open University of Advanced Sciences, una universidad naturista acusada de vender títulos por internet -con domicilio en Barcelona y con domicilio fiscal en Miami, Estados Unidos- que se desliga en su página web de Kalcker y aclara que “no mantiene ningún tipo de vínculo con la Iglesia Génesis II, ni tampoco aboga por el uso médico o terapéutico del MMS”.

Radicado en Suiza, publicó 2 libros, “CDS la salud es posible” y “Salud Prohibida”, y comenzó a promover el dióxido de cloro luego de, según afirma, haberlo probado en sí mismo para curar su artritis. Su historial no es inmaculado. En 2012 fue detenido por la Guardia Civil española por un supuesto delito contra la salud pública, mientras impartía en Ibiza otra de sus charlas para promocionar y vender el MMS.

Suele dar conferencias sobre los beneficios de la sustancia, incluso en universidades, y su historial también incluye un paso por la Argentina. En diciembre de 2019, meses antes de que comenzara la cuarentena en nuestro país, Kalcker dio una conferencia en el “Hotel Bauen” y otra en el “Cyan Hotel de las Américas”, ambos en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), sobre “terapias oxigenativas”. Según el día y la conferencia, la entrada costaba desde US$ 25 a US$ 100 por persona.

En la Argentina también tiene problemas judiciales. En agosto último, fue denunciado por Castillejo Arias ante el Ministerio Público Fiscal, desde donde ratificaron la denuncia penal a mediados de enero último ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 4, a cargo del juez federal Ariel Lijo. La investigación penal apunta contra Kalcker y un grupo de argentinos que habrían vendido y distribuido dióxido de cloro. En el marco de la causa, a principios de marzo último se encontró y allanó un laboratorio clandestino en Mar del Plata, por orden del juez Lijo.

Desde el juzgado de Lijo confirmaron a Chequeado que al momento son 4 los imputados en la investigación, que existen tareas en curso en 2 domicilios vinculados a la causa, y que en el último allanamiento se secuestraron libros de Kalcker que el imputado vendía.

Como en la Argentina, en México y Colombia existen grupos de médicos matriculados que abogan por el dióxido de cloro. “Mexicanos Patriotas por la Verdad” y “Médicos por la Verdad México” son algunos de ellos. Como una de sus banderas, destacan constantemente que sí hay pruebas que demuestran la efectividad del dióxido de cloro.

“Abogados por la Verdad”, otro de los grupos de profesionales organizados, demandó el plan de vacunación del gobierno colombiano y solicitó la realización de estudios con dióxido de cloro. En su alegatos y entrevistas en medios, los abogados Cristian Ayala Guerrero y Jorge Herrera Rico señalaron: “Le reducen los requisitos a las farmaceúticas para que aprueben las vacunas y las aprueban rápidamente. Sin embargo, cuando hay otro tipo de tratamientos como el del doctor Insignares que es el del dióxido de cloro que, jamás se ha probado, no hay una evidencia científica, ni del Invima ni en el mundo, que diga que eso provoca daños permanentes. El Invima guarda silencio a otro tipo de tratamientos como la Ivermectina”.

México: alcaldes e intendentes que reparten y promueven la sustancia

El sistema político es otro de los sectores que promueve su consumo en algunos países de la región. En México, el regidor del Ayuntamiento de Torreón, Eduardo González Madero publicó un video en Facebook en el que mencionó que tanto él como su familia consumen la sustancia desde hace años y lo han “utilizado para distintos tipos de enfermedades, todos con resultados positivos”, promoviendo y pidiendo la investigación de la sustancia.

Alcaldes de dicho país también abogan por la sustancia de forma pública, como el caso del alcalde de Francisco Madero, Coahuila, Jonathan Ávalos Rodríguez, quien anunció que repartirá dióxido de cloro a pacientes enfermos de COVID-19, o el alcalde de Campeche, Eliseo Fernández Montufar, quien habló de instalar una planta para que la gente de ese municipio tenga acceso al dióxido de cloro.

No todos pertenecen al mismo espacio político. Madero es miembro del Partido Acción Nacional (PAN), contrario al oficialista Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México; Montufar llegó a la Alcaldía impulsado por el PAN y ahora es candidato a la gubernatura de Campeche por Movimiento Ciudadano (MC), también partido de oposición. Ávalos Rodríguez sí pertenece a Morena, aunque la misma Comisión Municipal de Morena se deslinda de sus actos con respecto al dióxido.

Por Fact Checking

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